

En la pintura de Mazarío destacan los interiores en calma y a media luz, así como sus exteriores mágicos, con paisajes de formas voluptuosas y colores cálidos. En sus obras aparecen mujeres melancólicas, a veces dormidas o meditativas. Encontramos también referencias a lo marino, lo naútico, como pueden ser acantilados, casas junto al mar, o puertos y barcos; lugares propicios a que surja el deseo de huir lejos.