Desde el 11 hasta el 31 de mayo de 2010

Pepe López presenta una
colección de lienzos en técnica mixta donde podemos ver
paisajes, retratos, y desnudos. El artista reflexiona sobre la
existencia del paisaje aún cuando nadie lo observa, cuando no
cuenta con la mirada del ser humano. Así mismo, el artista
juega a ser Dios en el sentido de que todo artista imita la
creación; por el simple hecho de querer crear algo nuevo, el
artista invade el terreno de lo divino. Por otro lado, Pepe
López interpreta al ser humano como un paisaje más, pues
un rostro representa para él un paisaje emocional. En los
desnudos juega también con el erotismo, la tentación de
la fisicalidad de la carne... el hombre como paisaje que invita a ser
recorrido.
La técnica utilizada es
óleo sobre decolage sobre lienzo. Cada lienzo ha sido
preparado cuidadosamente antes de pintar el paisaje o el retrato,
creando de esta forma varias obras en una. Lo que busca Pepe
López con esta técnica es dejar algo al azar, pues no
siempre se tiene un control exacto sobre el resultado final, y esa
incertidumbre es como la del destino, algo que sufrimos a diario en
nuestras vidas. Cuando algo se ha dejado al azar, la obra final
adquiere un toque de magia.